
La sociedad espera cosas distintas de hombres y mujeres. Del hombre se espera que sea fuerte, independiente, que se ocupe de sus cosas, que sea alguien que desempeñe una labor importante.
Respecto de la mujer se espera que seduzca a un varón, que no sea tan independiente y que forme una familia
Atable
El ser niña o adolescente arrastra detrás de si una práctica cultura estereotipada que debe ser disminuida y si es posible eliminada. Decirles a ellas, que son más “lindas” si son “calladas” o “tranquilas” solo logrará en ellas una actitud sumisa ante la vida.
Debemos tener en cuenta que uno de los espacios importantes dentro de la vida de toda persona, es la escuela. Es en ella donde desarrollamos habilidades que nos permitirán lograr metas en el futuro.
Si desde la escuela se da a las mujeres esas posibilidades de lograr habilidades y destrezas, se alcanzaran roles productivos que mejoren sus condiciones de vida, y podremos decir que dentro de la sociedad las oportunidades son iguales para todos.
La escuela debe instaurar para ello, procesos de respeto y cooperación entre iguales que ayuden a la determinación de una identidad femenina que ejercer los roles que cada mujer desee, entre ellos el ocupar espacio público y el ejercer poder a través del liderazgo.
Por ello promover desde las escuelas que logren nuestras estudiantes, iniciativa, grado de independencia y personalidad propia ayudaran a no sentirse disminuidas tanto físicas como intelectualmente frente ciertas carreras que se pueden señalar mayormente de varones.
Por ello alcanzo algunas propuesta como alternativas para ir construyendo igualdades entre hombres y mujeres:
- Trabajar espacios en donde se asimile no solo lo estético sino también lo utilitario.
- Mostrar a las estudiantes que a través de la historia que las mujeres también estuvieron presentes en las distintas áreas del conocimiento.
- Escoger lecturas para un análisis que expresen la necesidad
- Ser exigentes en cuanto a las obligaciones, el rendimiento, la responsabilidad, y la disciplina en ellas
Respecto de la mujer se espera que seduzca a un varón, que no sea tan independiente y que forme una familia
Atable
El ser niña o adolescente arrastra detrás de si una práctica cultura estereotipada que debe ser disminuida y si es posible eliminada. Decirles a ellas, que son más “lindas” si son “calladas” o “tranquilas” solo logrará en ellas una actitud sumisa ante la vida.
Debemos tener en cuenta que uno de los espacios importantes dentro de la vida de toda persona, es la escuela. Es en ella donde desarrollamos habilidades que nos permitirán lograr metas en el futuro.
Si desde la escuela se da a las mujeres esas posibilidades de lograr habilidades y destrezas, se alcanzaran roles productivos que mejoren sus condiciones de vida, y podremos decir que dentro de la sociedad las oportunidades son iguales para todos.
La escuela debe instaurar para ello, procesos de respeto y cooperación entre iguales que ayuden a la determinación de una identidad femenina que ejercer los roles que cada mujer desee, entre ellos el ocupar espacio público y el ejercer poder a través del liderazgo.
Por ello promover desde las escuelas que logren nuestras estudiantes, iniciativa, grado de independencia y personalidad propia ayudaran a no sentirse disminuidas tanto físicas como intelectualmente frente ciertas carreras que se pueden señalar mayormente de varones.
Por ello alcanzo algunas propuesta como alternativas para ir construyendo igualdades entre hombres y mujeres:
- Trabajar espacios en donde se asimile no solo lo estético sino también lo utilitario.
- Mostrar a las estudiantes que a través de la historia que las mujeres también estuvieron presentes en las distintas áreas del conocimiento.
- Escoger lecturas para un análisis que expresen la necesidad
- Ser exigentes en cuanto a las obligaciones, el rendimiento, la responsabilidad, y la disciplina en ellas
Angélica Milagros Mejía Chávez
Coordinadora de Edop Chiclayo
Responsable de Educación la Región norte